Dones i poetes que escriuen per a recordar-nos qui sóm i d’on venim. I també, és clar, qui són, d’on venen aquestes dones que un dia van decidir escriure perquè tot estava per fer, encara que no sempre fóra possible.

Caí



Caí caí Caín,
igual al tuyo es mi pecado,
maté a un Abel que estaba acostumbrado
a que yo no matara por pereza;
maté,
maté como verdugo con destreza,
caí, caí Caín por el barranco,
caí rodando hasta matar un día.
Maté al dolor, a la melancolía
a la duda y a la madre del cordero.

Me cargué a la tristeza con esmero
asesiné a la angustia de repente
 y me lavé la mano...

Lo tuyo fue peor,
era tu hermano.
¿Qué dices que?
¿Qué te traía frito?
No me digas Caín,
¡por dios bendito!


Se acabó mi relato.

-Gloria Fuertes-