Dones i poetes que escriuen per a recordar-nos qui sóm i d’on venim. I també, és clar, qui són, d’on venen aquestes dones que un dia van decidir escriure perquè tot estava per fer, encara que no sempre fóra possible.

Servidora



Servidora,

stajanovista del verso.

Yo que diariamente

saco de dos a tres poemas de la mina

(del lápiz)

en una cómoda jornada de doce horas

(claro que no los pulo).

No limpio el polvo

ni hago la cama.

Una sirena muda me recuerda


que tengo la nevera y la tripa vacía.

A veces hago un alto en el trabajo

atiendo al insistente teléfono

(según quien sea

me tiro una hora

para que el interlocutor

no se pegue un tiro).

Nadie me prohíbe hablar por teléfono,

durante la jornada,

no robo al Estado,

pago mis facturas.

Soy mi jefe de personal

mi director,

mi guía.


Por eso y no por los políticos

me siento un trabajador,

un silencioso stajanovista.


-Gloria Fuertes-




                                                    Imatge: Chema Madoz