Dones i poetes que escriuen per a recordar-nos qui sóm i d’on venim. I també, és clar, qui són, d’on venen aquestes dones que un dia van decidir escriure perquè tot estava per fer, encara que no sempre fóra possible.

En cuántas nos vimos


En cuántas nos vimos
los pocos
en la plaza en el frío
por Palestina o el Sahara
o los presos nuestros invisibles del FIES,
cuando aún no se oían las ratas en las alcantarillas
mordiendo
los cables de la luz
de las bombillas hogareñas,
comiéndose
los órganos por dentro
mientras los cantos de sirena
Acunaban la ignorancia protectora.
En cuántas nos vimos
hasta bien caída la noche.
Caían ideas análisis desencantos y cantos
a partes desiguales
Preguntándonos
dónde están ellos
aunque nos sabíamos la respuesta.
Y nos subíamos
el cuello del abrigo
y bajábamos la cabeza
por no decir con rabia
mal contenida
dónde están ellos.
Y equivocar
la pregunta fatal
de desenfocar la impotencia
y tirar la piedra
antes de ver el cristal
y tal vez caer en
la trampa
de bajar los brazos
al bolsillo
o bajar la vista
a la moneda.
En cuántas nos vimos, antes,
sonriéndonos,
también sabemos,
al reconocernos
ser capaces de reír con alegría
los mismos de siempre
concentrados
concentrándonos,
los pocos junto a la pancarta compartida.
En cuántas nos vimos.
Algunos envejecieron y muestran canas.
Otros andan cambiando de oficios y discursos, perdidos
buscando similitudes, perfecciones, soñando todos
andamos todavía diciéndonos
en cuantas nos vimos.
Despidiéndonos
Hasta la otra.

-Patricia Olascoaga-

Vayamos al grano. Ed. Neopàtria. 2014