Dones i poetes que escriuen per a recordar-nos qui sóm i d’on venim. I també, és clar, qui són, d’on venen aquestes dones que un dia van decidir escriure perquè tot estava per fer, encara que no sempre fóra possible.

No era yo el problema



El problema no era el golpe
 ni el insulto,
tampoco el dolor
o la sangre en el piso.

El problema no era la cicatriz en el cuerpo
 ni la culpa que sentía,
mucho menos la vergüenza.

El problema no era mi cuerpo
no eran,
ni mis ojos,
ni mi color.

El problema era mi condición
ser mujer, ese era el problema.

No era por como vestía
ni por lo que decía.
Era porque así tenía que ser,
porque siempre había sido de esa manera,
porque mi abuela le dijo a mi madre
que el hombre era Dios 
 y eso me enseñó ella.

El problema era el mundo,
con sus códigos machistas,
desiguales y violentos,  
con sus lenguajes sexistas
y sus morales dobles.

El problema no era mío,
era de todos,
de los que sabían y no hacían nada,
de los que se tapaban los oídos y desviaban la mirada,
de los que justificaban al hijo,
de los que celebraban la paliza.

El problema no era yo
y tampoco era nuevo,
era falta de memoria,
injusticia,
abandono.

El problema era una historia contada por hombres  
y padecida por mujeres;
eran niñas vestidas de rosa para que fueran mas puras
 y niños pintados de azul para que fueran mas rudos,
el problema no era el golpe en la cara,
era el permiso de todos,
el creer que era natural,
el sentir que era bueno,
el tolerar por miedo.

El problema no era el puño
 era la herida en el alma
y el silencio.

-Jhoana Patiño-

“Ébano”. 2010. Ed. Ojo con la gota de Tinta.  
ISBN: 958-44-7297-7