Dones i poetes que escriuen per a recordar-nos qui sóm i d’on venim. I també, és clar, qui són, d’on venen aquestes dones que un dia van decidir escriure perquè tot estava per fer, encara que no sempre fóra possible.

La loba




Qué poco hombres los hombres de mi vida
matando a sus mujeres
con la palabra áspera, con el silencio amargo,
con la mano escondida o alzada amenazante,
con la mirada turbia, juzgadora, oscura,
con la espalda vuelta para no saber,
con la cobardía y el miedo ante el abuso de poder.

Qué poco hombres los hombres de mi vida
para tanta mujer como parió mi madre
sin saberlo siquiera.
La maldición de la madre tierra cayó sobre ellos.
Que hasta el último aullido de la loba
siga sonando en sus oídos
también para los destetados que mamaron su leche
y no supieron aprender de su dulzura y su grandeza.
               -Begoña Abad-